Los Cuentos

jueves, 28 de febrero de 2013

IN MEDIA RES.



El bus que me llevaría a casa aún no había llegado, por un día estaba en la parada pronto. Sabía que él vivía por ahí, pero ni mucho menos imaginé que me lo encontraría.
Así es, estaba allí, en la parada. Lo vi, me vio, lo ignoré, me ignoró. Después de lo que pasó entre nosotros, aún no somos capaces de hablarnos.
Se dirigía al autobús en el que yo me montaría, cuando entonces se le cayeron los cascos. Mi impulso fue recogerlos, alcanzar con una mano a llamarlo, él se giró, y al verme, puso la misma cara de tonto que seguramente yo tenía. El tiempo se paró en esa mirada. Y en ese momento, ambos lo recordamos todo. Fue casi hace un año cuando nos conocimos.
Para entonces, yo salía con su mejor amigo, y en ese periodo, él y yo nos convertimos casi en hermanos,protegiéndonos siempre el uno al otro. Lo mío con su amigo hace tiempo que había terminado, y notaba día a día, como cada vez me era más imposible alejarme de él. Poco a poco me enamoraba, algo me decía que debía huir de esa forma de verle, porque él era lo más grande que tenía, y por una relación tonta no quería perder a mi mejor amigo. 
Pero él me pidió salir y sin pensarlo le dije sí, y todas esas cosas bonitas que pude haberle dicho hace mucho tiempo. Los dos estábamos muy enamorados, tanto que hasta hacía daño. 
La gente y la vergüenza, y también sus celos, acabaron con la relación más de una vez. Ya no nos hablábamos, aunque no sabíamos muy bien por qué. Yo seguía enamorada de él, pero él no de mí. Pasó el tiempo. Me contaron, que cuando fue a besar a su novia, se paró en seco, y dijo, "no, no puedo", "todo me recuerda a ella". Pero no, no pienso hacer nada, me dije: ya he luchado bastante por él.

                                       MARÍA 3º DE ESO DELICIAS.

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